Proveedores comunitarios en Brasil

Organizacion: Associação ARTIGO 19 Brasil
Tipo de Organización: Sociedad Civil
Año: 2018
Tipo de proyecto: Subvención
Países: Brasil

El gran reto de la humanidad –en el que están comprometidos gobiernos, actores privados, academia, sociedad civil y la sociedad en general– consiste en conectar al siguiente billón de personas a Internet, cuyo acceso ha sido identificado como un derecho fundamental, esencial para la realización de la libertad de expresión, de asociación, el acceso a la información y la realización de otros derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de las personas, así como para el alcance de la Agenda para el Desarrollo 2030 (resolución A/HRC/32/L.20 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, 2016).

Pese a lo anterior, muchas regiones en el mundo permanecen sin acceso a Internet. La instalación de infraestructura suele pasar por alto a comunidades poco asequibles que no representan un beneficio comercial para las empresas.

En Brasil muchas comunidades rurales y urbanas carecen totalmente de acceso a Internet. En algunas comunidades de la región de Amazonia, la conexión a Internet es el único medio de comunicación de las personas con el exterior, en la medida en que tampoco tiene acceso a servicios de telefonía fija, servicio postal o cualquier otro medio convencional de comunicación. En este sentido, la brecha digital se suma a las vulnerabilidades pre-existentes de estas comunidades, incrementando la desigualdad económica y social.

Ante esta situación, ARTIGO 19 ha diseñado un proyecto para apoyar a dos comunidades a establecer proveedores comunitarios para el acceso a Internet, con el propósito de promover su inclusión digital y reducir las desigualdades generadas por la brecha actual.  A partir de un piloto ya implementado en algunas comunidades de Amazonia (Brasil) la iniciativa se propone: realizar jornadas de trabajo en comunidades para presentar el modelo; planear e instalar las redes (donando el equipo necesario); capacitar a la población en su uso y manejo seguro e incidir en los marcos regulatorios de establecimiento y desarrollo de las redes comunitarias. Además, la organización facilitará la creación de redes de apoyo, constituidas por expertos técnicos y por las comunidades participantes, con el fin de intercambiar experiencias y de optimizar su uso del proveedor.